Hoy he encontrado mi libro de poemas.
También tenía un diario, pero ese será imposible recuperarlo ,ya que lo quemé temiendo que alguien leyera en algún momento mis pensamientos.
Ahora me arrepiento porque mientras leo estás lineas pienso que quizás no me conozca del todo bien ,o que hay una parte de mi que existía, y que he olvidado con los años.
No me gusta mostrar mis sentimientos al resto del mundo,por eso pocas personas o ninguna, habrá leído algunas líneas escritas por mí como éstas.
Pero ahora son ajenas, las puedo mostrar porque pertenecen a una niña de doce años y a la ventana de su cuarto,al añoro de una tierra que aún a mis treinta y dos años no he conseguido olvidar.
Intentando aprovechar
ver las estrellas
desde este lugar
donde parecen aún más cerca.
Observando,
como con paciencia,
la araña que ayer me incomodaba
ha tejido su tela en mi ventana.
Respirando este aire
que será,una vez más
por última vez
hasta que pueda regresar.
Mientras escucho
la canción de la distancia
que junto al cantar de los grillos
suena aún más melancólica.
Como un tango,
como una folia,
como un desgarro
que llega sin sospechar
Que amar,
amar suele doler,
y que doler,
significa añorar.
Siento la tranquilidad
pero no sólo ahí fuera
sino aquí dentro,
dentro de mí.
Algo que me hace suspirar
aún más hondo,
más profundo,
más triste.
Volveré,
con toda certeza
sin saber todavía
cuánto tiempo me lleve
Únicamente sabiendo que aquí
siempre hallaré
lo que en cualquier otro lugar
ansiaría tener.
R.G.M 06/04/1990

No hay comentarios:
Publicar un comentario