Hablando una mañana con el barraquito correspondiente,acerca de la vida y sus vueltas,una compañera me dijo que tendríamos que recordar siempre,aún más cuando los problemas parece que no nos dejan respirar,que vivimos en un cuerpo alquilado no por mucho tiempo…que la vida se pasa demasiado rápido como para darle tanta importancia a las cosas.
A punto de cruzar el umbral de los 30 años…uhmm,me cuesta escribirlo!jaja..veo las cosas desde otro punto de vista.
No es tanto el sentarte en el sofá mientras las cosas pasan a tu alrededor,si no el aprender a sacar de los días algo bueno.
Tener memoria selectiva a veces es lo más recomendable y aunque normalmente me sobreviene algún recuerdo suele ser de aromas de la infancia,a las natillas de la abuela,a la espuma del mar,a los eucaliptos…si pienso en personas recuerdo los consejos paternales que han hecho que hoy me considere alguien bueno,los amigos que han ido creciendo en edad y cariño,los buenos ratos y las risas…de imágenes los paisajes y atardeceres herreños.
Creo que no hace falta hacerte budista o aprender las reglas básicas del feng-shui para llegar a la conclusión de que la única ayuda para este alquiler es la felicidad.
Reflexionar es el proceso de meditar. Es la capacidad del ser humano para pensar detenidamente en algo con la finalidad de sacar conclusiones.En eso invierto mi tiempo...aunque no todo en mí tenga una explicación.
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domingo, 31 de julio de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
Recordando el Olvido
El amnésico y el olvidador
Hay una diferencia sustancial entre el amnésico y el olvidador, y
entre este y el olvidadizo, que es apenas un precandidato a olvidador.
El amnésico ha sufrido una amputación (a veces traumática) del pasado;
el olvidador se lo amputa voluntariamente, como esos reclutas que se
seccionan un dedo para ser eximidos del servicio militar. El olvidador
no olvida porque si, sino por algo, que puede ser culpa o disculpa,
pretexto o mala conciencia, pero que siempre es evasión, huida, escape
de la responsabilidad. No obstante, el olvidador nunca olvida su
objetivo, que es encerrar el pasado (cual si se tratara de desechos
nucleares) en un espacio inviolable. El pasado siempre encuentra un modo
de abrir la tapa del cofre y asomar su rostro. El amnésico hace a
menudo denodados esfuerzos para recuperar su pasado, y a veces lo
consigue; el olvidador hace esfuerzos, igualmente denodados, por
desprenderse del mismo, pero solo cosecha frustración, ya que nunca
logra el pleno olvido. El pasado siempre alcanza a quien reniega de el,
ya sea infiltrándose en signos o en gestos, en canciones o pesadillas.
Mario Benedetti
Amores de Infancia
Después de recordar mis golosinas de la niñez, hace poco que me vino a
la cabeza aquellos ídolos de la infancia por los que iba suspirando por
las esquinas.
Todo empezó porque he vuelto a ver la serie de los ochenta V y, tras
casi 20 años después, cuando vi al periodista Donovan, el corazón me
empezó a latir con rapidez!.
Uhm,no sé que edad podría tener pero recuerdo preguntarme cómo era
posible que se escabullera dentro de la nave nodriza,diera esos saltos y
disparara con los pantalones vaqueros más apretados que se puedan
imaginar…También tengo que reconocer que teníamos un profesor de
geografía en el colegio que se parecía bastante,y ahí estaba yo…en la
primera fila sin poder parpadear mientras explicaba los ríos y
capitales….

Otro guaperas que me quitaba el sueño era Orry Main.Quizás les ayude
si les digo que su nombre verdadero era Patrick Swayze y que la serie se
llamaba Norte y Sur.Me recuerda mucho a las telenovelas de hoy en día
por el drama y el romance,con las notables diferencias de que Norte y
Sur estaba basada en un best seller y que reflejaba fielmente la guerra
de la Secesión,las telenovelas de hoy en día sólo
reflejan,caballos,pechos y torsos…por ese orden!.
Uhm,esa serie la veía con mi madre y un bocadillo de nocilla,mientras
comentabamos lo triste de esa amistad con tantas dificultades…qué
felicidad!

De esa época es más o menos Hyoga,el caballero cisne de los Caballeros del Zodíaco.
Uhm,era ese cachitas,el guapo del grupo y único rubio con ojos
azules…caracterizado por ser el más frío y triste de todos los
caballeros y que usaba una técnica que se llamaba polvo de diamantes?.Lo
adoraba y cantaba la canción en español y en francés…

En mi época más rebelde estaba enamorada de James Dean.Me encantó la
película Al Este del edén y pude verla cinco veces seguidas sin dejar
por ello de emocionarme.No sé si también me influyó el que muriera joven
y de manera trágica o esa actitud de joven solitario e incomprendido,
adecuada para esa época de mi vida.El caso es que coleccioné miles de
fotos suyas y sus tres películas en VHS.

El último en mi lista y el más actual es Ricky Martín.Lo sé,no tengo
nada que lo justifique..puede parecer un tópico ridículo pero no soy de
las que se fija en los cuerpos así sin más,aparte de no gustarme
demasiado los rubios perooooooooo siempre existe una excepción que
confirma la regla…y esa es él…

Los amores de la infancia son aquellos que recuerdas siempre porque
nunca se materializaron,porque sólo existían en los sueños,porque nunca
les diste un beso.Porque cuando eres niño tienes tu propia manera de ver
y sentir.
¿Cuál es el secreto de la felicidad?
Para ser felices no tenemos que atarnos a las cosas materiales.
Para llegar a ser felices, deberiamos quitarnos los anillos que nos atan,las cargas pesadas de nuestras espaldas y no invertir nuestro tiempo en tratar de aliviar continuamente nuestros pesares…
Para conseguir ser felices, tenemos que dejar atrás las sensaciones y movernos por la emoción.
Las sensaciones nunca se repiten,nunca son las mismas,sólo nos dejan un vago recuerdo del momento.
La emoción en cambio, es la que nos estremece mientras la recordamos,la que nos hace de nuevo llorar o esbozar la sonrisa más tierna.Es aquella que aparece cuando oímos una melodía ya olvidada,un olor de infancia.Es al fin y al cabo,esa experiencia que nos cuesta definir.
Yo por mi parte prometo no buscar la felicidad,que no me importen unos buenos días sin regreso,que no me salgan nunca las cosas como planaeaba,que me llueva siempre que voy a la peluquería,que me congele por las mañanas por dejar la ventana entreabierta…
Aún asi,soy humana,lo sé,me mueven las emociones, y teóricamente son seis por lo que seguiré teniendo miedo a las alturas,a ese pensamiento de poder perderlo todo en un instante…
Seguiré mirando a la luna y asombrándome de su inmensidad,tendré aversión a las agujas y a la sangre haciendo que me desmaye hasta en las situaciones más surrealistas.
Me dará rabia cuando no me dejen dormir lo suficiente y tendré resentimiento hacia las injusticias.
La tristeza vendrá a visitarme en forma de recuerdo,fotografía o pensamiento y por último, me alegraré al ver a mis seres queridos contentos,ante las gratificaciones y las sonrisas de los buenos momentos.
Soy indecisa,lo sé,por lo que seguiré mirando el menú de un restaurante hasta aprenderme la carta de memoria,dudar hasta de la realidad más certera…
Intentaré respirar profundamente cuando pase cerca de la orilla del mar,sacar la cabeza por la ventanilla mientras el viento me golpea la cara,seguir viendo la tele envuelta en una manta de algodón, hasta en el verano más caluroso.
Llevaré anillos de madera sin importarme el dedo preciso,buscaré en miradas tristes el recuerdo de unos ojos perdidos e intentaré dormir como si no hubiera un mañana…
todo eso al fin y al cabo es mi respuesta a la felicidad.

Para llegar a ser felices, deberiamos quitarnos los anillos que nos atan,las cargas pesadas de nuestras espaldas y no invertir nuestro tiempo en tratar de aliviar continuamente nuestros pesares…
Para conseguir ser felices, tenemos que dejar atrás las sensaciones y movernos por la emoción.
Las sensaciones nunca se repiten,nunca son las mismas,sólo nos dejan un vago recuerdo del momento.
La emoción en cambio, es la que nos estremece mientras la recordamos,la que nos hace de nuevo llorar o esbozar la sonrisa más tierna.Es aquella que aparece cuando oímos una melodía ya olvidada,un olor de infancia.Es al fin y al cabo,esa experiencia que nos cuesta definir.
Yo por mi parte prometo no buscar la felicidad,que no me importen unos buenos días sin regreso,que no me salgan nunca las cosas como planaeaba,que me llueva siempre que voy a la peluquería,que me congele por las mañanas por dejar la ventana entreabierta…
Aún asi,soy humana,lo sé,me mueven las emociones, y teóricamente son seis por lo que seguiré teniendo miedo a las alturas,a ese pensamiento de poder perderlo todo en un instante…
Seguiré mirando a la luna y asombrándome de su inmensidad,tendré aversión a las agujas y a la sangre haciendo que me desmaye hasta en las situaciones más surrealistas.
Me dará rabia cuando no me dejen dormir lo suficiente y tendré resentimiento hacia las injusticias.
La tristeza vendrá a visitarme en forma de recuerdo,fotografía o pensamiento y por último, me alegraré al ver a mis seres queridos contentos,ante las gratificaciones y las sonrisas de los buenos momentos.
Soy indecisa,lo sé,por lo que seguiré mirando el menú de un restaurante hasta aprenderme la carta de memoria,dudar hasta de la realidad más certera…
Intentaré respirar profundamente cuando pase cerca de la orilla del mar,sacar la cabeza por la ventanilla mientras el viento me golpea la cara,seguir viendo la tele envuelta en una manta de algodón, hasta en el verano más caluroso.
Llevaré anillos de madera sin importarme el dedo preciso,buscaré en miradas tristes el recuerdo de unos ojos perdidos e intentaré dormir como si no hubiera un mañana…
todo eso al fin y al cabo es mi respuesta a la felicidad.

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